19 de marzo de 2018

Leche Frita {Receta antigua de familia}


Cerca está ya la Semana Santa, así que toca un postre de sartén habitual en estas fechas.

La receta de hoy lleva en la familia muchísimos años. Lo primero que tuve que hacer para subirla al blog, fue convertirla, pues estaba anotada en medidas antiguas, como cuartillo* y cuarterón*. La escribió mi tía Isa, con esa letra pequeña y de piquitos tan característica de su época {nació en el año 1911}. Ni idea de quien se la dio, porque era costumbre anotar al lado de la receta, entre paréntesis el nombre de la persona que te la facilitaba, por la forma en que está redactada parece que alguien se la dictó.

Siempre que estaba moviendo la masa de la leche frita, nos contaba la misma anécdota, y los niños nos partíamos de risa: "Antes de que hubiera frigoríficos en las casas, se sacaba al alféizar de la ventana alguna que otra preparación, en bandeja bien cubierta para que se enfriara antes. Y en su casa había un gato, bien goloso llamado Rubio, que al olor de la leche frita aún templada acudió, levantó la tapa y se puso fino comiendo todo lo que le apeteció. Cuando acudieron al verlo allí subido, ya no había nada que hacer, se quedaron sin el postre. El que lo llevó peor fue uno de mis tíos, porque le encantaba la leche frita y cada vez que se cruzaba con Rubio, lo maldecía por la fechoría".


            

Siendo niña, en casa este dulce se preparaba exclusivamente el Viernes de Dolores, día elegido para hacer todos los dulces típicos de la Semana Santa. En cuanto mi madre llegaba de trabajar, mi tía tenía preparado los ingredientes y pasaban toda la tarde haciendo repostería. Además de la leche frita, también hacían torrijas, rosquillos y pestiños. Así que ya sabes dónde y qué estaré haciendo el próximo viernes con mi madre. Aunque ya está mayor y se cansa pronto le hace ilusión empezar la tarea, y después llamo a mi hija aunque protesta para que me ayude. Mi madre finalmente cuando ve  las bandejas preparadas y prueba una de cada dice:"Qué rico nos han salido todo este año" . . . es que me la como.

Siendo adulta, curiosamente cuando más he comido leche frita ha sido en verano.Y todo, porque en unas vacaciones familiares en casa de mi primo Manolo, se le ocurrió preguntarme si sabía hacerla. Cuando además de darle una respuesta afirmativa, le añadí que la receta era la de la tía Isa, lo hice el hombre más feliz del mundo. Preparaba la masa en la mañana día si y día también y la terminaba para merendar, después de una buena jornada en la playa y la consiguiente siesta. Así nos lució el pelo después, que toda la ropa "encogió" sin darnos cuenta.    

     


He visto muchas recetas por los blogs, casi un calco entre unas y otras. No es que  la receta de la leche frita de hoy sea la original, porque todas sabemos que en la cocina tradicional, se impone la mano de cada casa, el toque de la cocinera y el gusto de la familia. Difiere esta receta de las que he visto, en el rebozado y que la harina que utilizo es exclusivamente de trigo. En los tiempos en que mi tía Isa la escribió, creo que no había oído hablar de la maizena, aunque la utilizase para otros menesteres bastantes años después.

Como más nos gusta comerla es templada o a temperatura ambiente, pero nunca fría de la nevera. No preparo grandes cantidades, aunque nos quedemos con ganas. Así tenemos la excusa para volverla a hacer más pronto que tarde, aunque ya sabemos que con esto del blog, las recetas guardan largos turnos de espera y las repetimos cuando se puede, por mucho que nos protesten en casa. De otra forma, no nos daría tiempo a preparar las nuevas que siguen en la eterna lista de las pendientes.

Aquí te dejo nuestra Leche Frita por si te animas a hacerla, no caigas en la tentación de prepararla sin que haya gente en casa, al primer bocado, estarás perdida y no podrás parar.

           



{16 porciones}

 Para la masa:
1/2 Litro de leche
Piel de una naranja
4 Yemas de  Huevo L
65 grs Harina Trigo
110 Azúcar  blanca (yo de abedul)

Para rebozar:
1 Huevo L
Pan Rallado
Azúcar blanca ( yo de abedul)
Canela molida (opcional)

Para freir:
Un trozo pequeño de piel de limón
3/4 L. Aceite de Oliva suave


* Cuartillo: Era una medida de líquidos que equivalía a 1/4 de azumbre, es decir 0.50415 litros.
* Azumbre: Antigua unidad de medida utilizada para el volumen de líquidos, casi siempre para el vino. El azumbre estaba dividido en cuatro cuartillos o dieciséis copas. Ocho azumbres formaban una cántara o arroba mayor, y dos azumbres una cuartilla.
* Cuarterón: Es la cuarta parte de una Libra. Una libra equivale más o menos a 453 grs.





- Ponemos parte de la leche en un vaso, añadimos una a una las cucharadas de harina y removemos.
- No añadir la siguiente cucharada hasta que no veas integrada la anterior.
 - El resto de la leche la ponemos en un cazo a fuego muy bajo.
 - Rallamos la cáscara de una naranja, sin nada de la parte blanca. Mira cómo queda la naranja tras haberla rallado.

 - Dejaremos que la leche coja temperatura. Tardará unos cinco minutos, debe estar caliente sin hervir
 - Una vez la leche caliente, añadimos la mezcla de harina a través de un colador por si quedó algún grumo.
 - Empezamos a remover constantemente.
  - A los pocos minutos veremos que la mezcla empieza a espesar, cada vez más.
 - Tendremos a fuego bajo alrededor de quince minutos sin dejar de mover, la harina se irá cocinando y perderá el sabor a crudo. Esto es muy importante para el sabor final.
 - Una vez hecha la mezcla, retiramos el cazo del fuego y añadimos las yemas ligeramente batidas. Mezclamos bien y volvemos a llevar al fuego.
 - Añadimos el azúcar y removemos unos minutos, tiempo suficiente para que el calor la disuelva.
 - Volcamos la mezcla en moldes. Lo normal es hacerlo en uno de cristal cuadrado. Pero estos de silicona me dan muy buen resultado.

-  Y llegados a este punto, te enseño lo que más me gustaba de niña, rebañar el cazo.

 - Tapamos y dejamos que temple, después llevamos al frigo unas horas hasta que está bien cuajada.
 - Cortamos en porciones, de uno o dos centímetros, más gruesas si es así tu gusto.
 - Preparamos dos cuencos, uno con huevo batido y otro con pan rallado.
 - Pasamos por este orden los trozos de leche frita y vamos reservando en un plato.
 - En una sartén honda o un cazo, pondremos abundante aceite de oliva a calentar. La leche tiene que flotar, no tocar el fondo, así que utiliza un cazo pequeño pero no seas rácana con la cantidad de aceite.
 - Para saber si el aceite está suficientemente caliente, añado un pequeño trozo de cáscara de limón, cuando burbujea con fuerza, está perfecto.
 - Empezamos a freír la leche, poca cantidad a la vez para que tengan sitio.
 - Según van teniendo un color dorado, sacamos y dejamos sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
 - Preparamos un plato con azúcar (yo de abedul) y canela al gusto, rebozamos bien por todas partes.  Repetimos el paso con todos los trozos hasta terminar. Más o menos puse 3 Cdas. colmadas de azúcar (yo de abedul) por 1 cta. de moka de canela molida.


¡¡¡Listo!!!

Me encantaría que pudieras ver la cremosidad del interior, una maravilla.



Esto es todo por hoy, nos vemos en unos días.
Hasta entonces espero que seas feliz.

22 comentarios:

  1. Es que los dulces de cuaresma son una bendición, a mi son los que más me gustan y si además tienen esa historia gastronómica que tanto nos gusta a algunas de generación en generación, se comen con más ganas aún, sabiendo que algún antepasado había dejado su huella para la prole venidera. Me encanta la leche frita, la estoy viendo en ese plato que tan ricamente has preparado y se me está antojando no sabes de qué manera. Que corte más apetecible tiene y que bien te ha salido hija mia!
    Un beso.

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  2. Hola Nuria!!
    Si es verdad que la blogosfera está llenándose estos días de leche frita, pero ésta tuya es muy especial con la historia que nos cuenta. Siempre me trasladas al pasado y a un pasado muy tierno y bonito.
    Me llevo un trocito de tu leche frita, que no te lo vas a creer... pero no la he comido nunca :)

    Besos

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  3. Nuria en casa no tuvimos costumbre de tomar leche frita especialmente en Semana Santa, aunque mi madre sí que la hacía, lo recuerdo durante cualquier época del año, más bien a capricho y para merendar. Es lo que dices, una receta al gusto de la cocinera, y mira si es así que cuando yo le metí mano (o sea, que tuve que tomar el relevo, y comenzar a hacerla yo) Me decanté por una receta sacada de un libro de maicena, y la verdad es que gustó tanto, que nos quedamos con ella, lo malo es que ya no recuerdo la de mi madre, así que cuando la hago (que no es frecuentemente por lo de los fritos) tiro de mi libro y ahí "te quiero ver" jajaja, sale rica riquísima, como la tuya, que no me queda duda de lo cremosita que está solo por el corte.
    Gracias por la receta de tu tía, que con tanto celo has guardado toda la vida, y que ahora pasará a ser la recta de Nuria (para mí).
    Besos mi niña, te mando una arroba de besos en agradecimiento, jejeje.

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  4. ¡Ay Nuria! menuda receta buena nos traes hoy. Donde yo vivo la leche frita no es típica, pero desde que tengo el blog voy cogiendo recetas de aquí y allá y acerco la buena repostería a mi casa.

    Me he reído mucho al leer que aquel verano de la leche frita la ropa os encogió ¡hay suavizantes muy malos! ja ja ja Fíjate que es curioso porque en varios blogs he leído últimamente que el aporte calórico de la leche frita es muy bajo ¡y yo tan contenta!

    Me han gustado muchos de los consejos que nos das que tendré en cuenta para futuros años, porque como bien dices cuando tenemos un blog las recetas rara vez se repiten. A ver si el próximo viernes hacéis muchos dulces estupendos que traer a tu cocina y compartir con vosotros. Y sí, esa ocurrencia de tu madre es super tierna.

    Me ha encantado lo de usar moldes alargados ¡siempre aprendo algo! Yo te invito a que te pases por mi blog a partir del jueves y después "hablamos" algunas cosas ja ja ja

    ¡Besos mil!

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  5. Nuria, que aunque no te lo creas me has hecho llorar hoy con tu receta... Es que estoy muy sensible últimamente; echo de menos a mi madre, un montón... ni te lo imaginas. No la veo desde Navidad y cada día la llamo, pero este invierno lo está pasando fatal y casi no tiene ganas de hablar y se le va la cabeza, cada vez más... en fin, que llamo y hablo con mi padre, que el pobre hace todo lo posible para que ella me conteste, pero es que no hay manera...

    Mi madre también hacía muchos dulces en Semana Santa, seguro que mi hermana Concha que es más de esto qye yo... ya habrá contado mil anécdotas e historias de dulcerías "semana santeras" en su blog. Yo adoro comer toda esta repostería típica y tradicional, frita, al horno... etc. Pero no soy mucho de hacerla... Bueno, aunque este año me estoy animando y ayer, precisamente, hice unas torrijitas... ya las verás en el blog.

    La leche frita me vuelve loca y hace siglos y siglos que no la como... creo que desde que vivo en Barcelona y ya van para 13 años... que no la he comido. Por una cosa y otra, como aquí se trabaja hasta el jueves santo, incluido, y después se celebra el Lunes de Pascua, pues no he vuelto a Sevilla para estar con la familia y ver alguna procesión... en estas fechas. Tampoco es que yo sea muy cofrade, ni nada por el estilo, pero la tradición es la tradición.

    Siguiendo con la leche frita... estoy deseando probarla de nuevo, ay, si cogiera un trocito de los tuyos... pero como bien dices, en casa solo somos dos y sé que yo comería más que mi marido, fijo! jajaja!!

    Besos linda y gracias por traerme tan lindos recuerdos a mi memoria... aunque, de verdad, se me han saltado las lágrimas al leerte, sobre todo, la parte de tu madre, ha sido más por la nostalgia de estar con la mía y disfrutar de unos días de cafecitos y dulces tradicionales en familia...

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  6. Soy de esas pocas personas raras que no les gusta la leche frita, pero a mi marido si, de vez en cuando lo hace mi tía y son muy parecidas a las tuyas, así que guardo tu receta y si el me las pide se las hago!!
    Y mira que se ven ricas, porque no me gustaran?
    Un besito

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  7. Riquisimas y peligrosas! Tienes razon, yo no podria parar de comerlas, me guardo tu receta, nunca he preparado la leche frita y siempre me ha llamado la atencion!
    Bs

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  8. Con esa última foto mi querida Nuria has logrado que mágicamente el aroma y hasta el vapor de estas delicias penetre al través del computador. Este creo que es el mejor proceso que he visto de esta receta tan tradicional y con esa textura cremosa interna que de verdad se derrite y te derrite de amor con verla. No me extraña que fuera de temporada la hagas, se ve deliciosa. Me encanta ver esas medidas antiguas y un agradecimiento total al ver la receta con medidas adaptadas al día de hoy. Lo de la anécdota me he reído mucho, aquel gato ese día se dio su manjar completo, y tu tío...pobre!!! se quedo con las ganas. Que maravilla estas recetas, con historia y legadas de abuelas, madres, tías. Un plan estupendo de viernes de dolores para compartir con tu madre ...y claro está les quedará deliciosas a las dos porque ella siempre llevará la batuta ehh!! ^_^
    un beso para ti y guardo esta reliquia deliciosa de tu tía Isa.
    feliz semana

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  9. En casa también se hizo toda la vida!! y sigue gustando como si nunca se hubiese preparado antes, nos encanta y mi madre se pone a comer y la mujer no sabe parar, le encanta comerla, no tanto hacerla. Te ha quedado maravillosa, y que gato tan listo, comprendo a tu tio jaja...Bess

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  10. Querida Nuria: Me has emocionado y no es necesario que te diga el porqué. Disfruta de esos momentos de cocina con tu madre que son muy especiales, más si la receta es de las de tu tía Isa.
    Me encanta la leche frita, pero hace mucho que no la como. Me han entrado muchas ganas. Cómo me viene de bien tu "traducción" de las medidas, tengo un libro muy antiguo e igual me ayuda a interpretar las recetas.
    Besos y abrazos fuertes.

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  11. Para un goloso como yo la leche frita es una gran tentación, la receta me ha encantado, pero sobre todo la historia familiar que la envuelve, que contada de la manera tan sentida que tú lo haces la convierte en una gran receta

    Saludos!!

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  12. Cuartillo, cuarterón, azumbre...,la verdad que sí que tiene años esta receta ¡madre mía!, todo un tesoro.
    Hece muuuuucho que quiero hacer leche frita, creo que de pequeña la probé pero no estoy segura. Lo que tengo muy claro es que me encantaría, y claro aquí solo somos dos..., con lo cual la ropa encoge seguro. Por eso van pasando los años y sigo sin hacerlas.
    Esta receta la voy a guardar como si de un tesoro se tratara.
    A disfrutar con tu mami esta Semana Santa. En la medida de lo posible hay que seguir las tradiciones.
    Feliz semana

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  13. Estas recetas con memoria y sabor a recuerdo tienen tantísimo valor que hay que guardarlas con mimo y seguir con la tradición, como bien hacéis, aunque los jóvenes protesten jaja, pero es nuestra idiosincrasia, de la que se debe estar bien orgulloso.
    Anda que no sabía latín ese gato jajaja...
    Te doy las gracias por compartir tu relato y esta receta tan buena con ese paso a paso, que aún la engrandece más si cabe.
    Un abrazo.

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  14. En casa la leche frita se hace todo el año ,justamente ha sido el postre de este domingo y ayer como tenia pan de molde apunto de caducar he echo unas torrijas ,me encanta tu idea de poner la masa en esos moldes asi es mas facil cortarlas porciones despues y que todas sean del mismo tamaño .
    Me ha encantado leerte y ver la historia de este postre en tu familia ,muchas gracias por compartirlo.
    Como siempre receta y fotos del paso a paso son de 20 points no dudo lo mas minimo que este de rexupete, te ha quedado de relujo.
    Bicos mil y feliz semana wapisimaa.

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  15. Muy bien por esa leche frita, una pinta que ñamm. Nuria me viene muy bien el paso de las medidas a gramos porque tengo libros que vienen en esas medidas y las recetas se me acumulan por trasladar, este año estoy haciendo todos los típicos y la leche frita también la haré, lo malo es eso, que hay que esperar a que venga gente que si no...
    besos

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  16. ¡¡Hola Nuria!!Bueno, a pesar de estar recién llegada de pasar unos días en las Fallas, donde los buñuelos de calabaza, los churros y el chocolate lo venden en cualquier esquina, no he venido muy empachada, pues sólo un día comí chocolate junto con un buñuelo, así que de buena gana me comería tu leche frita, y más sabiendo todo lo que lleva detrás, los recuerdos, las cantidades en medidas antiguas, el que sea de un familiar...me gusta eso más que incluso la receta.
    Mi madre también la hacía por estas fechas, aunque como ella no era golosa, pues hacía lo justo para que durara un día y ya está. De hecho, hace años, años, que no la he comido. Y ahora, veo la tuya tan, tan cremosa, que te aseguro que apetece muchísimo. Me ha encantado tu paso a paso, ¡¡imposible perderse con él!! Así que se lo recomendaría perfectamente a alguien que no haya hecho nunca leche frita, bueno, ¡¡si esa soy yo, ja, ja!! Es verdad, no la he hecho nunca, y como yo ya no puedo recoger la receta de mi madre, sin duda, me quedo con la tuya, llena de tantas cosas, que para mi, es un lujazo de receta, gracias por compartirla. Besitos.

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  17. Me pierden los dulces de sartén, si no fuera or lo que engorda estaría comiendolos más a menudo!!Una receta familiar que no se debe perder son las mejores aunque cueste adaptar las medidas!! Se ve riquísima!! Bs.

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  18. Ayyy Nuria!!qué recuerdos me trae la Semana Santa, esos viernes de Dolores que en mi madre y yo pasábamos en la cocina haciendo de todo y divirtiéndonos mucho. Después con mis niñas.... Ya lo sabes, tú mejor que nadie. Ya teng preparado mi cabello de ángel, encargado el pan de torijas, la miel, el arro con leche... El viernes empezaré, aunque ahora con mis niñas y no lo cambio por nada aunque terminemos muertas jajajaja!! No me piques que me pongo también con la eche frita. QUé ricos todos estos dulces tan típicos y tan de nuestra casa. Mil gracias por recordarme buenos momentos y por regalarme una receta de tu casa! Un beso enooooorme!!

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  19. Hola Nuria
    Próximamente publicaré yo también la receta de la leche frita, porque es típica de estas fechas que se aproximan, y en nuestra casa también hacemos tanto torrijas como leche frita.
    Yo la preparo con maicena, aunque con harina de trigo seguro que está riquísima también, e intuyo que más cremosa. Probaré la próxima vez, y después veré si me quedo con la maicena o con la harina de trigo, ya te diré.
    He leído también la receta que publicaste años atrás de las empanadillas que hacía tu tía, y tienen una pinta exquisita, pero lo que más me ha gustado son las cosas tan bonitas que cuentas de ella. Sin duda has sido una gran afortunada de contar en tu familia con una persona tan maravillosa. Como afortunada eres de seguir compartiendo eses momentos en la cocina con tu madre, que aunque se canse pronto, lo importante es tenerla ahí haciéndote compañía. Cuídala mucho para que pueda seguir muchos más años haciéndote compañía.
    Muy simpática la anécdota del gato goloso, me recuerda a uno que tenían mis padres cuando yo era pequeña que hacía también de las suyas, jeje...
    Un beso muy grande guapa.

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  20. Ay el Rubio qué bien lo sabía!! pues que bonito has contado la entrada, me gustan mucho las historias familiares, crecer entre mujeres que cocinaban juntas durante esta festividad y seguir con la tradición llena de amor. Yo sólo he hecho leche frita una vez en mi vida, aquí no es típico pero me encanta a rabiar, igual no como tu tío pero si, soy agradecida. Ahora me guardo tu receta que es un tesoro familiar que espero cuidar con el mismo cariño...no la haré en verano no sea cosa que se me encoja a mi la ropa también, jeje. Besos

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  21. Este año pienso hacer leche frita, veremos si puedo. Me gusta mucho, casi diría que más que ningún otro postre de Semana Santa. No se si le daré un toque diferente a la receta tradicional, ahí ando runruneando, como Rubio, jjj ¡mientras no le eche el guante a la bandeja y deje a los demás mirando a Palomo, jjj!
    Como bien dices cada uno tiene su receta y eso es un tesoro que guardamos como oro en paño. Quiero probar la tuya con sabor a lo antiguo, a lo hecho con cariño y lleno de recuerdos fantásticos.
    Muchos besos querida Nuria Eme.

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  22. En casa nunca fuimos de tradiciones de Semana Santa, y yo la verdad es que tampoco. Mi madre era buena cocinera pero en cuestión de postres no se salía del flan, arroz con leche, natillas y de vez en cuando leche frita. No lo asocio a la Semana Santa ni mucho menos, cualquier día que lo hiciera mi madre ya era una fiesta como comprenderás... Yo lo hago diferente, y ultimamente lo hago con leche condensada que me ahorra encontrarle el punto justo de dulzor. Pensaba hacerlo hace unas semanas y publicarlo para estas fechas pero me he liado con otras cosas y va a ser que no. Es un postre que me encanta, pero al igual que las torrijas prefiero no acordarme de él porque me puedo poner morada y no es plan, jajaja.
    Bueno preciosa, te mando un beso enorme y trae p'acá uno o dos trocitos de tu receta antigua que por la pinta que tiene debe saber a gloria!

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